El Gobierno utilizó US$2500 millones del swap con EE.UU. antes de las elecciones de octubre
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, con el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, durante su visita al país en abril de 2025
Así surge de los datos oficiales difundidos por el Banco Central. Las compras de pesos realizadas por el Tesoro norteamericano funcionaron como un anticipo del acuerdo de intercambio de monedas.
Tras semanas de versiones cruzadas, las cifras que publicó el Banco Central (BCRA) confirmaron que durante octubre el Gobierno activó el swap con el Tesoro de Estados Unidos por poco más de US$2500 millones. El monto quedó apenas por debajo de lo que calculaban las consultoras privadas, que estimaban unos US$2700 millones.
¿Que figura en los registros oficiales?
En los registros oficiales figuran US$2510 millones como un pasivo con vencimiento menor a 30 días. Esa clasificación responde a que se lo contabiliza de manera similar a un descubierto en cuenta corriente, dado que la línea con el Tesoro estadounidense no posee un plazo de repago establecido.
Si bien el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, había anticipado que se había usado una porción del swap, nunca se había conocido el número exacto. Ahora, los datos de la planilla de reservas internacionales y liquidez en moneda extranjera al cierre de octubre lo dejaron en claro.
La ausencia de información detallada sobre el mecanismo del swap obligó a los analistas a reconstruir la operatoria. Una sospecha que ahora se confirma es que las compras de pesos que realizó Bessent para sostener el mercado cambiario local se descontaron directamente del intercambio de monedas.
"El gobierno de Estados Unidos ganó dinero. Le prestamos dinero a un gobierno para estabilizarlo durante una elección, uno de nuestros grandes aliados en Latinoamérica”, señalo Bessent en una entrevista televisiva a la cadena MSNBC.
¿Entonces esos pesos quedaron inmovilizados?
Esos pesos no quedaron inmovilizados en una cuenta bancaria, sino que fueron colocados en una letra del Banco Central por casi $2,8 billones. Ese instrumento se desarmó en la última semana del mes, luego de las elecciones.
“Lo que se observa es que, al desmontarse esa letra, aumentaron en una magnitud similar los ‘otros pasivos’ del BCRA. Como allí se registran los swaps, es razonable inferir que la operatoria se compensó mediante la activación de un tramo del swap con EE.UU.”, explicaban a comienzos de noviembre los economistas de la consultora Outlier.
¿Entonces que se hizo?
En términos simples: Bessent compró pesos y los colocó en un bono en moneda local. Cuando la Argentina activó el swap, debía entregar pesos y recibir dólares. Como el Tesoro de Estados Unidos ya había aportado dólares en el mercado y retenido pesos, el Gobierno argentino formalizó esa deuda, pero denominada en moneda extranjera.
“Es un mecanismo que le permite a EE.UU. recuperar esos fondos utilizando reservas del BCRA, sin necesidad de intervenir nuevamente en el mercado”, detallaba Outlier. La confirmación de este esquema muestra que la intervención norteamericana fue, en realidad, un anticipo del swap que luego se descontó del mismo.
Los datos del Banco Central confirmaron la activación del swap con EE.UU.
“El Gobierno de Estados Unidos obtuvo una ganancia. Le prestamos dinero a un país aliado para estabilizar una elección”, había dicho Bessent en una entrevista con la cadena MSNBC.
DENARIO